
Me siento una vaca. Un monstruo que no puede controlarse. Tengo una molestia
permanente al estómago... a veces imagino que a mi estómago ya olvidó cómo digerir o que le toma demasiado trabajo y por eso me duele y dan ganas de vomitar.
Así es difícil dejar la bulimia, cuando el cuerpo mismo te pide a gritos que te provoques el vómito. Trato de no hacerlo, pero me cuesta.
El otro día vi a un chico, estuvimos besándonos en un parque. Yo tenía la cabeza mitad en sus besos desabridos, mitad en mi cuerpo. Él siempre me dice que si fuera deforme como digo,
simplemente no andaría conmigo.
Lo bauticé "BESOS DE CARTÓN" a eso me saben, a
cartón, a papel, a algo áspero que no puedo digerir. Ven, no puedo digerir ni las emociones, ni la comida, ni a los chicos...
Todo es tan
desechable, te tengo, te uso, te boto. A este chico le gusta que yo le diga que no es el amor de mi vida, que no es mi tipo de chico... dice que le gustan las cosas claras y que al final somos como amantes. Yo no sé si siga con él... no me está gustando su forma de besar, no me provoca nada NADA.
No hay como los besos de
Fco Javier.