Estuve hablando con mi psicóloga y se le ocurrió hospitalizarme por esto de los vómitos. Tuve la mala idea de semi aceptar la idea... Estoy demasiado confundida, no sé como lo tomarían mis papás. Además no estoy tan mal.
No quiero porque mis papás se van a enojar si dejo la universidad, porque yo misma no quiero dejarla. Porque la palabra hospital me choca, porque sé cómo lo pasa una chica bulímica en un lugar así, por que estuve hospitalizada por intento de suicidio y conviví con niñas anoréxicas y bulímicas. No las entendía y más de una vez las miré feo porque nos obligaban a todos a esperar en el comedor que ellas NO comieran, porque las vi con sondas nasogástricas y camisas de fuerza. Porque no quiero eso para mí. No quiero que me obliguen a comer, ni que me prohíban el paso al baño. Si estuviera delgada sería distinto, si estuviera enferma sería distinto. Estoy sana y obesa mórbida y tengo la posibilidad de ser internada por bulimia. Es tan raro.
Si no tuviera familia lo aceptaría, me quiero recuperar, obvio. Pero no quiero que mi familia pase por eso. No quiero que tengan que ir a verme a un hospital ni sepan que abandoné nuevamente la universidad. No quiero eso.
Hasta he pensado reunir todas mis fuerzas y no vomitar más, hacerlo en serio, sin ayudas externas pero sé que no puedo. Si no he podido ahora que estoy muerta de susto, menos lo haré sin la presión.
¿Podría decir que me ganó? Nunca pensé que me superaría, pero lo hizo, que esto es más fuerte que yo y no se va ir de ninguna forma.
No sé si quiero dejar de vomitar, creo que puedo vivir así.
Le conté a mi ex y me dijo esto:
Bueno, tu ya perdiste el privilegio de manejar tu alimentación...
fue tan acertada!